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| Speak & Spell (1982) |
Hay algo en las portadas de “los chicos de Basildon” durante el periodo pre-Corbijn que rezuma el mejor aroma del periodo en una única, singular y coherente concepción de la llamada “dirección de arte”. El conjunto es digno de análisis desde una variedad de posiciones estéticas, estilísticas e ideológicas. La fotografía de Brian Griffin, el diseño gráfico de Martyn Atkins y la colaboración puntual del también grafista Barney Bubbles (en Speak & Spell, 1982) marcaron una línea que por encima del impacto visual de la época aún hoy sobrevive, si bien es cierto que más que a un diseño atemporal, todas y cada una de las portadas quedan perfectamente influidas por el Zeitgeist. Speak & Spell (álbum de debut de DM), tuvo una portada tan odiada como difícil de rescatar desde cualquier criterio estético. Un cisne metido en una bolsa de plástico y puesto encima de un nido radiactivo puede ser una metáfora de lo que ocurriría después de la explosión de la bomba nuclear o, más bien, puede representar el imaginario kitsch de Griffin si no dejar constancia de que el fotógrafo simplemente pasaba por un bache creativo. Así lo ha reconocido el propio Griffin, años después, pues la portada es tan desconcertante como digna de pasar al mejor de los olvidos. No obstante, adquiere una dimensión de “rareza” al situarla como el antecendente de lo que vendrá después.
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| A Broken Frame (1982) |
A Broken Frame (1982) situó el trabajo artístico en una nueva dimensión, pues de nuevo a cargo de Griffin, ganó varios premios. “Tuvimos una reunión bastante intensa para decidir qué hacer –dice el fotógrafo-. Tenía una persona que me buscaba localizaciones, y fue ella la que se encontró este maizal en Hertfordshire, en la parte baja del centro de Inglaterra. Decidimos darle cierto toque de realismo social soviético. Aquella portada nos llevó una eternidad. Con el tiempo, acabó en la portada de Life de enero de 1989, en un especial sobre las mejores fotografías de la década”. El interés de Martin Gore por el realismo socialista comenzaba a dar sus frutos en la imagen del grupo, cuya puesta en escena estaba lejos de estar definida, pasando por elecciones de vestuario eclécticas y variopintas. El trabajo se completaba con la intervención gráfica de Atkins, y la novedosa inclusión de la tipografía del calígrafo japonés Ching Ching Lee, algo que, unido a las conexiones soviéticas de la imagen produce una especie de dupla dialéctica soviético-oriental (abiertamente del tipo chino). Pero además, es difícil no ver otras capas, como aquella que situaría esta portada en conexión con la pintura del Romanticismo y más concretamente con los cielos y paisajes de Caspar David Friedrich. Esta mezcla de realismo socialista y Romanticismo alemán tiene connotaciones de historicismo posmoderno, abiertamente citacionista, en un periodo en el que el diseño gráfico unido al post-punk y a la new wave recreaban estilos caducos resucitados en honor de un nuevo neo-clasicismo (Peter Saville y su uso modernista de las tipografias, y la atracción que la estética nazi había tenido en bandas como Joy Division).
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| Construction Time Again (1983) |
Pero a esa portada, que también tiene ecos del ruralismo realista de Millet, le siguió Construction Time Again (1983), uno de los trabajos más sólidos de DM, y a la vista de la respuesta del anterior cover, Griffin siguió explorando las posibilidades del realismo socialista, ahora con un obrero golpeando un martillo con la silueta icónica del Materhörn al fondo. La querencia por una estética de la clase obrera fue uno de los rasgos más destacados de DM durante ese periodo; no sólo hacía alusión a los orígenes de la banda de Basildon, sino que además modelaba una conciencia de grupo que conectaba perfectamente con el espíritu de los fans. Fue en este álbum donde la banda comienza a introducir más sonido industrial y ruido encontrado (escuchar “Pipeline”), al mismo tiempo en que el término “industrial” comenzaba a pegar fuerte (después de Kraftwerk, Throbbing Gristle y otros experimentos “industriales” despegaban). El ruidismo y el acercamiento de DM a Berlín marcaron este álbum donde las reivindicaciones sobre el medio ambiente están presentes (“The Landscape is Changing”). Con este álbum se abrió el debate sobre la politización de la banda, sobre todo a partir de la imagen de Griffin. Existía un consenso sobre la necesidad de introducir un paisaje (al estilo de A Broken Frame) pero que debía incluir una imagen de un trabajador industrial. De ese modo, muchas de los intereses de la banda quedaban cubiertos. Temas como “The Landscape…” hicieron que Daniel Miller exclamara: “Qué bien, esto les gustará a los del Partido Verde”. Pero a la vez que era posible observar a DM como una banda politizada, se daba otro interesante giro, pues los chicos de Basildon comenzaban a jugar abiertamente con la ambigüedad sexual (especialmente Gaham y Gore), algo que en el siguiente Some Great Reward (1984) quedaba claramente manifiesto. No sólo se trababa de canciones como “Master and Servant” o himnos como “People are People” sino más bien de todo un descubrimiento de la “cultura del cuero” y la escena underground berlinesa. La tendencia de Gore hacía el maquillaje y la joyería iba a más, y mientras eso se producía, Some Great Reward salía a la calle con una de las portadas más incatalogables.
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| Some Great Reward (1984) |
El romanticismo de las dos anteriores se había diluido en una escena una pareja vestida de boda posando frente un gran almacén industrial. De nuevo la industria y el origen de clase se colaba en un fotomontaje que en su torpeza dejaba rasgos de la ideología de la banda. Pero a pesar de lo bizarro del trabajo de Griffin, la parte de atrás dejaba un par de perlas en forma de dos logotipos DM (en lo que será otra de las marcas estilísticas de la banda en lo sucesivo). El primer logotipo muestra un “sargento” de los que se usan en el trabajo que se convierte en la “d” de Depeche mientras abarca en su interior la “m” de Mode. El segundo es todavía más ambiguo, pues muestra unas cadenas en forma de círculo rodeando el nombre del grupo, en lo que es claramente un guiño tanto al imaginario obrero como al sadomasoquista, sino a esa imagen fuerte de la “cultura del cuero” (“Master and Servant” servía como catalizador de todo aquello).

Pero es con el siguiente disco con el que consiguen la necesaria coherencia estilística epocal. Black Celebration (1986) es un álbum que adelanta el siguiente estilo musical de DM, pues además temas como la que da nombre al álbum, “Stripped” o “A Question of Lust” poseen los rasgos estructurales que marcarán un estilo propio (una base repetitiva “aérea”, un tempo moderado y demás). Esta vez Griffin y Atkins sorprendieron con una portada urbana, 100% ochentera, con un edificio de cristal y neón y unas rosas sobreimpresas, todo ello de bastante mal gusto, pero necesario, pues los guiños a la metrópolis sólo podía leerse desde un comentario acerca del poder y la cultura yuppie.
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| Black Celebration (1986) |
El posmodernismo de esta portada se completaba con unos pictogramas de lo más extraños que representaban desde tartas de cumpleaños al altavoz que será la imagen de DM en el futuro. Esta es además la última portada de DM con Griffin como encargado de la fotografía. Con el siguiente Music for the Masses (1987) Depeche Mode se convierte en un grupo mundialmente famoso sobre todo a partir de su éxito en los Estados Unidos. Esta portada fue ya obra completa de Atkins, quién incluso firmó una mala fotografía de tres altavoces y un cielo de fondo. Sin embargo Atkins mostró sus dotes de grafista al crear el logo más famoso y legendario de DM, aquel del altavoz.
Con 101 y Violator (1989) comienza la era Corbijn (que dura hasta nuestros días) en lo que una de las colaboraciones artísticas más duraderas en la historia de la música pop y que sin duda merecería un análisis pormenorizado.
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| Music For the Masses (1987) |