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9/13/2012

Videoclips de nueva generación / electro teen pop




Sin premeditación, el videoclip ha devenido en un asunto relevante en este blog. La suma de vídeo + música pop + do-it-yourself+performance (a lo que habría que añadir toda la carga de un posmodernismo ochenteno tanto en el plano teórico como estilístico) ha dado lugar a expresiones de bajo coste diseminadas por las redes sociales y Youtube. El ciberespacio está más cerca de nosotros que nunca. En esta coyuntura, hay artistas que abandonan la pretensión de insertarse en los canales habituales del arte y en su lugar crean su propio contexto de actividad.
Al mismo tiempo, estas manifestaciones de un renovado “low-art” merecen una atención más pormenorizada que los grandes proyectos faraónicos. La mezcla de videoclip y Youtube está dando pie a no pocas incursiones amateurs. Los videoclips de Elbis Rever no merecerían demasiada atención si no fueran un pequeño fenómeno en crecimiento. Visto desde un plano distanciado, estos videoclips consiguen recrear “un arte de Bellas Artes” que ya no se da en las escuelas de arte. Casi todo lo que se escriba sobre ellas se debería “entrecomillar”; no es estrictamente un grupo musical y tampoco lo que se dice un “proyecto” artístico; en cada “actuación” incorporan novedades, buscando el efecto sorpresa; la puesta en escena es ad hoc, site-specific; han “compuesto” un buen número de canciones pero no funcionan bajo la lógica discográfica tradicional; están en las redes sociales y en myspace pero es en directo donde encuentran su espacio de representación; su formación es múltiple, colectiva, diseminada entre Bilbao, Varsovia, Nueva York. Su origen se remonta al programa de intercambio Erasmus, Varsovia, año 2007. En su fracción bilbaína, Elbis Rever son las artistas Alba Burgos y Natalia Vegas. Artistas de performance. Recientemente me he referido a la condición adolescente que atraviesa gran parte de la cultura del consumo del posmodernismo tardío. (No es necesario remontarse al Rock My Religion de Dan Graham para establecer conexiones entre las manifestaciones de la cultural juvenil y los deseos inconscientes generacionales). Y también me he referido a un cierto tipo de electro pop amateur obsesionado con la “retromanía” (concepto del crítico musical inglés Simon Reynolds). La banda sonora del filme Drive ha capturado este fenómeno incandescente: Kavinsky, Desire, College, Electric Youth y demás.
Elbis Rever (reversible al revés) puede verse como una variante de esta música que recurre al cliché como mecanismo irónico. La década del 2000 vino acompañada de este revival de los 80’s (por ejemplo Miss Kittin & The Hacker). Diez años después, parecemos atrapados en el tiempo. Pero como el nombre de aquel programa de televisión, Elbis Rever es “no solo música”.
Si en los ochenta existía esa categoría musical denominada AOR (Adult Orientated Rock) y que suponía una vertiente blanda del heavy, dirigido principalmente a adultos serios para los que la cultura “metal” era demasiado, no estaría de demás el pensar que el actual AOTP (Adult Orientated Teen Pop) es una variante de aquel pero con unas cuantas gotas más de nostalgia. Elbis Rever, por su parte, no parecen abonadas ni a la nostalgia ni a la cita musical culta. En su lugar, mencionan a Camela y Chimo Bayo. El imaginario de las escuelas de Bellas Artes es aquí pertinente, pues puede historizarse en sí mismo (imposible eludir el trasfondo british). Arte y pop. Montar un grupo de pop o rock es propiamente un deseo adolescente (como lo es para los izquierdistas el sacar revistas). Y el deseo de hacer pop es, por definición, un impulso adolescente. Una banda musical en Bellas Artes es un género por derecho propio, algo que sin duda no puede obviar a cuando Bryan Ferry (estudiante de bellas artes, más tarde profesor de cerámica y siempre un obsesionado del ideal de la belleza perfecta) puso un anuncio en el periódico con el que dio nacimiento a… Roxy Music. El imaginario británico del pop ha seguido esa misma relación entre arte y música, desde el rock militante de Gang of Four al indie Blur. En cuanto a Elbis Rever, afortunadamente un proyecto post-facultad, canalizan las energías desde y hacia un contexto y una comunidad artística: Bilbao. La artisticidad de Elbis Rever no se contenta con las canciones y los shows en vivo, también alcanza los diseños, carteles, homenajes de amigos, colaboraciones varias y, sobre todo, videoclips. Aunque los hits de Elbis Rever son “Tú me camelas” y “Rio Tinto” (con colaboraciones con Nadia Barkate y Marion Cruza), “Don’t lose it”, y sobre todo “Golden Magic”, suponen, a mi entender, sus dos mejores composiciones. Cuando la falta de seriedad se toma muy en serio, los resultados pueden ser realmente sorprendentes. Pero lo que ahora conviene tener en cuenta son los efectos de la sobreexposición, o el paso desde lo marginal a una espacio de representación mayor, o distinto.