Mostrando entradas con la etiqueta bauhaus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bauhaus. Mostrar todas las entradas

11/24/2017

Técnica e inteligencia. Anni Albers




Anni Albers, Red and Blue, 1954. Imagen cortesía Museo Guggnheim Bilbao



Los textiles de Anni Albers como claves interpretativas de la modernidad en las artes.

El textil y la tejeduría están cada vez más presentes en el arte contemporáneo. La combinación de arte aplicado y popular, artesanía y bella arte, hacer y pensar en telares y tapices ha puesto de relevancia los sentidos de la vista y el tacto. Una tela incorpora la memoria de su fabricación. También una emoción táctil en una materialidad principalmente migrante. El tejido, la textura, pueden verse como un microcosmo ampliado de lo social: a una línea vertical (la urdimbre) le atraviesa otra horizontal (la trama).

Un precedente fundamental, y moderno, a esta actualidad es Anni Albers, nacida Annelise Fleischmann (Berlín, 1899 – Orange, Connecticut, 1994). Su obra contribuye ahora a una reconstrucción moderna inacabable que recupera historias consideradas no-canónicas o al margen. Esta muestra corrobora la relevancia de Anni Albers en la comprensión de la forma como principio básico de la modernidad estética. Esta aventura que aúna vida y obra comienza cuando ella abandona en 1922 la comodidad de su pudiente entorno familiar. La respuesta la encontraría en la Bauhaus, donde la artista siente la atracción emocional por la nueva sencillez y sobriedad de la vida moderna. Annie entra en el departamento textil, uno de los talleres más exitosos. Es allí donde encuentra a la persona con la que compartirá su vida, el pintor Josef Albers. Sus años en la Bauhaus (entre 1922-1932) se caracterizan por el influjo de Walter Gropius y, especialmente, Paul Klee, quien mantuvo una estrecha relación con el taller textil. Su biografía señala que un día oyó decir a Klee que dibujar era sacar una línea a pasear y, entonces, pensó: “pues yo llevaré el hilo a donde pueda”.

La aventura de la línea sobre el plano auguraba una dialéctica que afortunadamente, y para goce del espectador, permanece irresuelta: esto es, el dualismo de la tejeduría entre arte aplicado y arte independiente, o autónomo. El término Gestaltung, que en su polisemia significa diseño, composición, delineación o figuración, compendia esta dialéctica. La lógica de Gropius era que la artesanía y el trabajo manual debían centrarse en el desarrollo de prototipos para la industria. Esto significaba que la tarea de la Bauhaus era la producción y distribución igualitaria de forma, no de objetos. Ello reunía al artista con el diseñador, el arte y el diseño como un solo campo enfangado en el juego de la forma. 

Continuar leyendo, Babelia, El País


7/13/2016

Las sincronías de la vanguardia



Revista Bauhaus nº 4. 1928. Dirigida por Hannes Meyer.
Fotografía. Lotte Beese.
    




El carácter sincrónico o diacrónico de las vanguardias artísticas forma parte del relato de la modernidad estética. En el texto Die Neue Welt (1926), la proclama sobre el nuevo mundo (la mecanización, la sociedad de masas, el progreso…), el posterior director de la Bauhaus, el suizo Hannes Meyer, hablaba de las posibilidades de transformación a partir de la revolución en las comunicaciones, el transporte y las nuevas redes de energía. Un mundo cada vez más conectado emergía al mismo tiempo que un cambio en los modos perceptivos alteraban la imagen de los centros urbanos. Esta transformación semiótica del entorno fue capturada por el “ojo” fotográfico. Por ejemplo, fueron recurrentes para muchos artistas de distintas latitudes algunas tipologías fotográficas. Una de ellas tenía como motivo principal la grúa en perspectiva como gráfico del nuevo mundo. Meyer tomó al menos una imagen de una grúa. En este mundo cada vez más interconectado la forma de la revista tuvo un protagonismo fundamental. Las revistas viajaban y contribuían a aquello que en la Documenta de Kassel XII se denominó como “la migración de las formas”.

La revista Bauhaus fue una de estas correas de transmisión de la vanguardia funcionalista. Mientras que para Gropius la arquitectura era una disciplina principalmente masculina, para su sucesor Meyer, era más del orden de la colaboración, pues sólo a través de ésta era posible la transformación social. Meyer fomentó el uso de la fotografía entre los alumnos de la escuela fortaleciendo así la camaradería entre alumnos primero, y entre estos y los profesores. El uso social, lúdico, de la fotografía era entonces una herramienta para la colectividad. Esta imagen reproducida en el nº 4 de la revista Bauhaus de la arquitecta Lotte Beese da cuenta de este uso social y esta camaradería. “Jóvenes, ¡venid a la Bauhaus!” La revolución y la transformación del punto de vista, ahora circular, en infinidad de perspectivas o como vistas a través de un ojo de buey, es ahora una cuestión radicalmente formal. Una forma que viajaba sin complejos a través de las revista. La siguiente imagen, un collage como anuncio del recién inaugurado Studio Labayen/Aizpúrua en una revista en San Sebastián sirve a modo de testimonio de esta migración de la forma. Los rostros de los estudiantes de la Bauhaus son ahora edificios holandeses y el propio edificio de la Bauhaus fotografiado por Lucia Moholy, en una simbiosis entre fotografía documental y refotografía de revista practicada en la época por el arquitecto Aizpúrua. El carácter lúdico sigue estando ahí (y en otras fotografías que Aizpúrua comenzará a tomar a partir de ese momento). Sincronías de la vanguardia.

Fotomontaje José Manuel Aizpúrua, San Sebastián, 
revista Novedades nº 392, septiembre de 1928.





12/08/2014

De la Bauhaus a Aspen. Herbert Bayer


Portada del libro que recoge la trayectoria de Herbert Bayer

El recorrido de Herbert Bayer traza el itinerario del título del libro aquí expuesto: de la Bauhaus a Aspen. En esta ciudad de Colorado, a partir de 1946, Bayer puso la experiencia de sus años de la Bauhaus al servicio del desarrollo de la ciudad como un resort turístico para el esquí. Consultor, planificador, arquitecto. Bayer se instaló en Aspen después de que el filantropista e industrialista Walter Paepcke requiriera sus servicios. En 1951 Paepcke creó el IDCA,  International Design Conference Aspen, en lo que se ha convertido en el mayor forum de debate y discusión para el diseño. El nombre de la ciudad norteamericana de Aspen ha quedado definitivamente ligado a la historia del diseño del siglo XX.



Poster de H. Bayer, 1946
En Aspen hay una especie de árbol que ha pasado a la historia del diseño. Se trata de un árbol de tronco muy estrecho y con una pequeña y bonita hoja. Ya en este cartel de 1946, Bayer utiliza la hoja como símbolo de la nueva ciudad de Aspen que funde la pasión por el esquí y la modernidad del deporte, el ocio y el descanso. El rol del deporte en la modernidad es algo digno de ser estudiado. El esquí era uno de estos nuevos deportes atractivos a las élites y que entroncaban con el espíritu moderno y, por lo tanto, resultaban apropiados para el arte y el diseño.




El árbol de Aspen, el bosque, es también el protagonista del libro, con el que Bayer realiza un collage propio de sus días en la Bauhaus. Ojos humanos se funden con esos otros “ojos” de los árboles. El resultado es un collage misterioso y lleno de significación; ¿un bosque que espía?
La hoja del árbol de Aspen fue también el protagonista en el libro publicado en 1973 y editado por Reyner Banham que recogía más de 20 años de la historia del IDCA. El libro y el diseño fue realizado a cargo de Ivan Chermayeff (Chermayeff & Geismar).


Portada de la revista Aspen Papers, diseño de Bayer



El artista Martin Beck ha hecho de Aspen el centro gravitatorio a partir de la exposición Panel 2 – Nothing better than a touch of ecology and catastrophe to unite the social classes… y que posteriormente ha sido recogido en el libro The Aspen Complex (Sternberg Press). Bastante de este background ha sido recogido en el número de la revista Rosa b que lleva por título Environmentand Design y que he editado conjuntamente con Jeanne Quéheillard.





La hoja de Aspen. Edición de R. Banham, 1973
Asimismo en este número aparece una entrevista que realicé con Martin Beck sobre distintos asuntos relacionados con su práctica, desde la mediación, el “giro historiográfico” en el arte, a las relaciones entre arte y diseño. Leer AQUÍ.