En la década de 1980, el
videoclip reunió en una sola bandera al pop y al posmodernismo. La moda
nostalgia y el pastiche fueron algunos otros rasgos a añadir a la lista de tics de Jameson y que definirían los
rasgos dominantes de la cultura del periodo. Sin embargo, el videoclip vivió su declive en
la década de los noventa a la vez que hoy en día, donde Youtube monopoliza el
dilatado archivo audiovisual del siglo pasado, el clip es un arte condenado al ostracismo pero también en ascenso.
No es casualidad que las producciones más mainstream sigan teniendo videoclips,
pero la estética ha cambiado; la narrativa y la
inventiva están ausentes y el despliegue técnico y virtuoso, aún siendo importante, no es
proporcional a la creatividad empleada en sus días de gloria. Sin embargo el videoclip se presenta
ahora como una oportunidad para el pop alternativo o de bajo presupuesto (Dorian, Sanbassadeur, Klaus
& Kinski) que ve en el medio la posibilidad para hacer un audiovisual económico cuya youtubeización conllevará
no pocos réditos a nivel internacional. Este videoclip de los murcianos Klaus
& Kinski, “Forma, sentido y realidad”, es un buen ejemplo de la creatividad
artística indie aplicado al pop de corte inpedendiente. Con Ionesco poniendo la voz francesa y una
más que cuidada estética retro, el producto confirma el fenómeno de la “retromanía” con el
que el crítico Simon Reynolds define el estado más apropiado para la
música actual.
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6/05/2012
6/21/2010
Pop Político: Klaus & Kinski, "Tierra, Trágalos" (Crítica)
Hay quien puede encontrar trillado este formulismo=formalismo de la perfecta canción pop como una repetición de la repetición de la repetición… ¿Qué si no es la musica pop? ¿Qué si no ha sido siempre? Y no hace falta aquí mentar a Theodor W. Adorno y su ensayo sobre el carácter fetichista de la música y la regresión en la escucha. Lo que sí llama la atención en este grupo (y en otros muchos) no es sólo la mencionada voluntad de, sino que además acaba sonando. Existe un reciclaje infinito donde las capas superpuestas suenan a tantas cosas a la vez que es tarea vana intentar separar el hojaldre mantecoso en el que se ha convertido el pop hispano. Por que, ¿cómo si no ver un vídeoclip como Ley y moral? La capacidad del pop para producir iconos pop va emparejado a la desmitificación a la que acto seguido los someten. Los grupos de música pop e indie generan su propia cultura pop, la consumen, la reciclan y la sirven como un sub-producto recalentado que recuerda a todo aquello que les nutre.
El pop no sería sin sus fetiches. Si para ello hay que hacer paella para a continuación cargarse la paella pues se hace. Forma parte del ritual. Haciéndolo, no es necesario que pensemos en Douglas Coupland, tampoco en el nihilismo juvenil. ¿Cuál es el patrón, el marco de regulación?
Etiquetas:
klaus kinski,
pop político
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