Parte de la dificultad para comprender el
orden mundial, que es ahora un gran desorden o un rompecabezas de
contradicciones, reside en la técnica representacional. Las imágenes que tomamos
de la realidad tienen una capacidad de afectar de manera contrastada y
diferente en cada caso particular. Es verdad que aquellas imágenes que no
existen no pueden afectarnos, por lo que, si deseamos comprender la realidad
económica y sociopolítica del capitalismo tardío, en primer lugar tenemos que fabricar
esas imágenes. Parte del arte contemporáneo se afana en producirlas. Las
imágenes son también modos de afecto.
Fiona Tan (Pekanbaru, Indonesia, 1966) opera en
esta brecha representacional. La identidad y el viaje son claves para Tan, una
artista de largo recorrido internacional cuya obra se inspira en los géneros
cinematográficos del ensayo y el documental.
Seguir leyendo: Babelia (El País 25-02-2017)
