Mostrando entradas con la etiqueta Nicolas Winding Refn. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nicolas Winding Refn. Mostrar todas las entradas

7/04/2012

CINE Y POSMODERNISMO: "Drive" (2011) Nicolas Winding Refn




Era cuestión de tiempo que Drive se convirtiera en la cinta reina del videoclub. El aura de culto que rodea a este filme aumenta con su alquiler. En otro lugar de este blog he hablado del videoclip como el arte privilegiado del posmodernismo. Con Drive ocurre a la inversa, no es el videoclip el que introduzca elementos narrativos del cine sino que la propia película está contada como si de un videoclip se tratara. Es más, el videoclip hoy en día es un medio que depende exclusivamente no ya de la televisión, sino de Internet, y Drive es la muestra palmaria de la youtubeización del cine. Varias son las escenas videoclip; la del ascensor o la vuelta en coche de “Driver” (Ryan Gosling) con Irene (Carey Mulligan) y el hijo de ésta.
Mención especial merecen los títulos de crédito (¿material para POP POLÍTICO?) Aquí, no es la música la que sirve a la imagen sino que ésta se ofrece por completo al tema electropop “Nightcall” del DJ francés Kavisnky. La tipografía rosa sobre las imágenes nocturnas de LA es además uno de los rasgos más destacados de este filme, algo que algún internauta ha conectado con los títulos de crédito de esa otra película de semi-culto post-adolescente que es “Riski Business” (1983) conocida por su intérprete, Tom Cruise. La tipografía de Drive es toda una declaración de intenciones y sintetiza toda la película en su deseo adolescente, pop erótico, y también en hacer una filme que recuerde a la estética de los 80. Las teorías del filme-nostalgia y del pastiche para definir el cine posmodernista son ahora reintroducidas en un bucle meta-referencial de difícil salida. Este es un cine posmodernista, sí, pero cine de un posmodernismo tardío. Basta ver el tráiler para comprobar que Drive “imita” a un David Lynch sin el componente surrealista y autorial de éste. Tampoco es difícil conectar la idea del danés Winding Refn con las producciones de Michael Mann, incluyendo su serie Miami Vice (1984-1989), (fíjense en la paleta de colores de esta serie y compárenla con Drive). Ahora que el posmodernismo ya no sirve a muchos teóricos culturales como paradigma para explicar los movimientos actuales entre cultura y capital, y mientras que muchos de ellos se afanan infructuosamente en la búsqueda de nuevas terminologías “de marca” para describir nuestro presente, una ración de Drive bastará para certificar la espiral de ese “presente continuo” en el que estamos atrapados. Presente continuo que siempre tiene el aroma de la novedad de lo recién pasado, la nostalgia, lo retro, lo vintage. Con el teen pop “Real Hero”, de College, uno de los temas del filme, es como si la música no hubiera evolucionado en los últimos treinta años. Y sin embargo nos gusta, emociona. Lo mismo con "Under Your Spell" de Desire. Como producto comercial, Drive es tanto un filme como una banda sonora. Pasen por Youtube (y disfruten).

La interpretación de Ryan Gosling merece mención especial. El personaje reúne todos los elementos para reafirmar su individualismo, cual anti-héroe solitario de un western. De pocas palabras, “Driver” es medio ángel medio demonio. Un conductor de coches que participa ocasionalmente en golpes y es especialista de películas de acción. La construcción icónica del personaje resultada calculada desde el estilo: la chupa del escorpión, los guantes de cuero, el palillo perenne en la boca. Una vez más, el actor Gosling se presta a una construcción de su personaje completamente destinado a una forma de consumo adolescente. Más bien, Drive es cine adolescente destinado a un público adulto.  AOTC: Adult Orientated Teen Cinema.
Drive parece confirmar el talento de Winding Refn a la vez que asegura la retórica de los géneros (genre) como perpetuamente en reinvención. Una última reflexión me recuerda que el plano nocturno de Los Ángeles con el que comienzan los títulos de crédito tiene un equivalente en La red social (2010) de David Fincher. ¿Hay acaso mejor imagen que describa la invisible circulación del capital financiero que el skyline de una gran urbe norteamericana?