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5/20/2019

Mass Observation (expanded) by Scanner (1994-2018)



Scanner's Mass Observation, performed by Jim O'Rourke, Robert Hampson and Robin Rimbaud, 1994 at Thirst.


3/18/2018

Sobre Robin Rimbaud a.k.a Scanner





Hace veinte años que la figura de Robin Rimbaud a.k.a. Scanner sobrevuela mi imaginario musical. Sin embargo, ¡hacía tanto tiempo que no lo escuchaba! Pertenezco a una generación de artistas para quienes el álbum de Scanner, Delivery (1997), fue un descubrimiento y acto seguido una identificación en sintonía con el espíritu de su tiempo. El hallazgo reciente de su último trabajo, titulado Fibolae (2017), reconecta la memoria con el pasado a la vez que desentumece el sistema nervioso. Scanner presenta un álbum melancólico, atmosférico, una elegía cargada de sentimientos.  Desde la entrada “Inhale”, pasando por “Footpaths”, “Spirit Cluster”, hasta la impresionante “Savage is Savage” los temas se encadenan de un modo articulado formando una sólida unidad. Si hay algo que sorprende es la importancia dada a la percusión: una rabia contenida y una emoción desbordante se despliega en ritmos marcados por la furia de la batería en “Inhale” y “Savage is Savage”.

Los primeros experimentos musicales de Scanner a comienzos de 1990 incorporaban fragmentos sacados de conversaciones telefónicas aleatorias grabadas con un escáner policial (de ahí el nombre). Estos fragmentos eran cacofonías de un mundo habitado por espectros donde la intimidad era escrutada y acto seguido expuesta. Esta forma de audio-voyeurismo desafiaba los límites entre lo público y lo privado. Lo que comenzó con una fascinación por las ondas de radio, señales de teléfonos y escáneres policiales fue lentamente adquiriendo la forma de proyectos artísticos multidisciplares, desarrollando un interés en la producción de sonido específico del lugar y la expansión del terreno entre el sonido, la imagen y la forma.

Los trabajos de Scanner son siempre obras completas que han de escucharse como una totalidad. Rimbaud además de compositor es escritor, artista multimedia y de instalación, colaborador incansable, experimentador, compositor de bandas sonoras. Sus colaboraciones abarcan trabajos con arquitectos, coreógrafos, artistas, compañías de producción de films de artistas como la belga Auguste Orts, etc. A su vez, sus modos de actuación muy variados. En el año 2000 tuve la oportunidad de verle en acción en el Centro Pompidou de París en un acto más performativo y teatral que un concierto propiamente. Entonces se activó en mi un deseo de trabajar de alguna manera con él, y aunque llegué a meterle en algún proyecto de comisariado virtual, se quedó en eso, un deseo.

Como decía, su sello distintivo siempre han sido esas breves conversaciones telefónicas capturadas que moran sus canciones, como empalmes, como instantes narrativos de instantes perdidos. Instantes analógicos de pasados perdidos rescatados y recombinados sobre un fondo electrónico altamente narrativo. Rimbaud comenzó siendo niño a grabar con una simple grabadora de cassette todo lo que ocurría en su entorno familiar. Esos cassettes han sido recuperados ahora para Fibolae, un álbum que Rimbaud habla de los sentimientos de duelo después de haber perdido a toda su familia. Hay momentos conmovedores. ¿Ha de verse a Rimbaud como un precursor de la hauntología? Así lo creo, aunque no recuerdo ninguna mención de Mark Fisher a Scanner en los textos del desaparecido crítico británico (al menos en sus tres libros publicados). Lo uncanny sonoro. 

Pero sin duda, Delivery es la obra que permanece como referente, u obra maestra de la composición posmoderna de la cultura electrónica. Lo fascinante de este álbum, aún cuando se escucha veinte años después, es su carácter profundamente narrativo, es decir, que el álbum se escucha prácticamente como una película o una novela. Esta narratividad es propia del arte de los años noventa. (He dicho el arte más que la música electrónica, porque ese me parece el ámbito en el que ha de situarse un trabajo como Delivery). Fue en se periodo que los artistas comenzaron a volverse hacia la literatura y el cine, haciendo productivo el tiempo aparentemente improductivo. Una corriente narrativa sacudió el arte contemporáneo (de la cual la Estética Relacional recogió parte de aquel legado). En ese contexto Scanner aparece como el proyecto de un artista que hace música, un compositor y un artesano de la apropiación y el ensamblaje. Todo un artista implicado en la captación de fragmentos narrativos y en la resignificación de la tecnología y la electrónica.

Scanner, delivery, 1997