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9/23/2019

Sobre Wim Crouwel (1928-2019) y el diseño holandés


Wim Crouwel  (1928-2019) 

Hace solo tres meses publicaba una imagen con la rúbrica “una imagen de diseño gráfico holandés”. Era un póster diseñado por Wim Crouwel para una exposición de Chillida en el Stedelijk Museum de Ámsterdam, en 1969. Ese póster representa, para quien esto escribe, la quintaesencia entre diseño gráfico y arte. Con la reciente muerte de Crouwel desaparece un testigo directo, un hacedor de la modernidad. Poco a poco la distancia que nos separa de aquello que llamamos modernidad es mayor. La modernidad es, sin embargo, ese cadáver que no deja de resucitar a cada instante. Resulta interesante que en ese póster el diseñador incluyera una imagen, aún tratada, de una escultura de Chillida, haciendo de la imagen un collage a partir de de fotografía, fondo y tipografía. Digo esto porque en casi todos los carteles diseñados para el Stedelijk y otros museos, apenas aparecen rasgos distintivos del arte que se anuncia.

Crouwel hizo del diseño gráfico un medio para la comunicación. De esta manera, el diseño de un póster no tenía por qué ser una interpretación de las ideas del artista, sino que simplemente debía proporcionar información relevante para el lector; quién, donde, cuando. Todo ello de manera legible, comprensible y, también, finamente. Lo mismo sucedía con los catálogos, los cuales no debían “expresar” o referirse al artista como entidad o individuo, sino al museo y a su gama de actividades. De esta manera, no solo el diseño gráfico alcanzaba una notoriedad social, emparentándola con la función del diseño moderno de sus predecesores (la Bauhaus y De Stijl), sino que la institución-arte alcanzaba un estatus en consonancia con su función pública, instrumento, herramienta misma de la modernidad. Lo que después se ha denominado “identidad corporativa” en el seno de los museos, tuvo en Crouwel uno de sus pioneros. También lo tiene cualquier corriente “crítica” en el diseño gráfico aplicado a los museos, o New Institutionalisms, tal y como se puso en práctica durante la primera década de este siglo gracias al comisariado. El diseño gráfico refleja la institución, su función pública y crítica al servicio de una comunidad.

El funcionalismo de Crouwel se reflejaba sobre todo en el uso de la tipografía pues, para él, “una tipografía no debe tener un significado en sí misma, el significado debe estar en el contenido del texto”. Este funcionalismo, huelga decirlo, era también lúdico, imaginativo, proyectivo… El uso de la Helvética alcanza aquí una dimensión práctica e ideológica a la vez. Los dictados modernos de la Bauhaus y De Stijl, junto con el uso de las innovaciones en el diseño gráfico suizo de posguerra, fueron algunas de sus influencias (a sumar el espíritu libertario y situacionista que recorre el arte holandés desde la posguerra). A diferencia de las tipografías de las primeras vanguardias, las soluciones del modernismo tardío son mucho más útiles aquí. El nacimiento de la Helvética se sitúa en Suiza en la década de 1950 –ella ejemplifica todo lo que el diseño suizo aportó a la estética del periodo como un modo de hacer típicamente nacional– en plena reconstrucción del sentido de la modernidad después de la Segunda Guerra Mundial. La búsqueda de formas abiertas, más humanas y flexibles se encuentra entre los objetivos del diseño y la arquitectura de posguerra. Aún reconociendo la herencia suiza, la diferencia de Crouwel está en que el holandés se dedicó más a una labor pública en el seno de la socialdemocracia y sus instituciones, en vez de servir a un capitalismo multinacional y corporativo que cooptó el funcionalismo moderno para toda una serie de marcas “globales”, en la que es un rasgo típico en el llamado modernismo tardío.

Crouwel encuentra en otras figuras holandesas como Piet Zwart y Willem Sandberg modelos, precedentes caracterizados por un mismo acercamiento ético y estético al diseño gráfico. El diseñador como artista, cuya sensibilidad y posición en el mundo es a la vez estética y política. Esta corriente en el diseño gráfico ha marcado gran parte del diseño gráfico holandés de finales del siglo anterior y comienzos de éste, y si bien la variedad y estratificación del “diseño” como una profesión al servicio de la industria, la publicidad y el mundo corporativo es en ese país de una inteligencia superior, existe una historicidad reflejada en generaciones más jóvenes.

En esta línea habría que situar a Mevis & van Deursen, el dúo (más que estudio) formado por Armand Mevis y Linda van Deursen que desde finales de los ochenta ha venido innovando y formando a varias generaciones de diseñadores (no solo holandeses). El diseño gráfico es aquí inseparable de la educación y su transmisión. Por su parte, desde finales de los noventa, la notoriedad mundial alcanzada por Experimental Jetset (trío formado por Marieke Stolk, Erwin Brinkers and Danny van den Dungen a partir del título de un disco de Sonic Youth) queda fuera de toda duda. Ellos, y otros muchos, son continuadores de este legado.


Pero quisiera detenerme para finalizar en la tipografía New Alphabet, concebida por Crouwel en 1967 y que es pionera en fundir en una misma letra la tradición moderna y las primeras tipos cibernéticas en las pantallas del ordenador. La tipografía forma parte de la colección del MoMA de Nueva York. Crouwel la hizo sin embargo para que no fuera legible, pues el lector ha de imaginarse la mitad de las letras o completar su significado. Cuando en 1988 Peter Saville recurre al New Alphabet para el álbum recopilatorio Substance, de Joy Division, estaba mandando un mensaje: lo atemporal junto con el futurismo. El apropiacionismo posmoderno yuxtaponía tanto la serifa neoclásica y el estilo moderno mirando hacia el futuro en un alarde de buen gusto. Décadas más tarde, el efecto que produce es el de un retro-futurismo donde Crouwel reluce en todo su esplendor.











11/15/2016

Una modernidad singular, diseño gráfico y grafismo





Folleto, invitación, catálogo por Gorka Eizagirre


10/13/2015

Blue Monday, EP design cover




El diseño del single “Blue Monday” de New Order en 1983 tiene algo de único. Afortunados aquellos veteranos o coleccionistas que lo posean (en su versión inicial y no en sus reediciones posteriores). El packaging imita los antiguos discos de ordenador o floppy disks de 8 pulgadas con sus 3 círculos en la cubierta. Al inicio, el troquelado de cada unidad hacía que con la venta de cada single se perdiera dinero, aunque posteriormente esto quedó sobradamente amortizado pues como es sabido “Blue Monday” es el 12 pulgadas más vendido de toda la historia. Posteriores versiones del EP tenían un color plateado donde los círculos.El single no tiene escrito en ningún sitio el nombre de New Order ni la canción, únicamente una identificación “FAC SEVENTY THREE” en el delgado lomo. Los colores de la esquina, sin embargo, reproducen en código encriptado la frase “FAC 73 BLUE MONDAY AND THE BEACH NEW ORDER”, un significado sólo decodificable a partir de la tabla circular de colores que publicarán en la parte trasera del álbum Power, Corruption and Lies. 

El modernismo de Peter Saville y asociados raya aquí a un nivel estratosférico, al emplear uno de los modos de dirigirse típicos del modernismo estético y su herramienta estética propia, el lenguaje de la abstracción, aquí mediante el empleo de la codificación encriptada. No es sólo el señuelo de la digitalización en lo analógico a lo que este packaging apunta, sino también el comunitarismo devoto de los fans quienes han de pasar la prueba del encriptamiento, más bien el conocimiento auto-consciente de que pertenecen a un culto selecto y único en expansión: el que va de la mitología de Joy Division a New Order.





5/08/2015

CRÍTICA: EP Vol. 1 The Italian Avant-Garde 1968-1976, Alex Coles, Catharine Rossi (eds.)



Lo primero que llama la atención en esta publicación (Sternberg Press, 2013) es su formato o género. Lo que parece un reader marca de la casa es en realidad una revista concebida por Alex Coles. La revista es como un EP en música, esto es, un extended play que es más que un single pero que no llega a ser LP. El Vol 1. no indica que habrá otro número dedicado al diseño italiano, sino que este Vol 1. está temáticamente orientado hacia ese asunto, mientras que el Vol 2. tendrá otros contenidos también temáticamente ordenados. Mientras esperamos el Vol. 2, éste primero merece una mención destacada. Editado conjuntamente con Catherine Rossi, el volumen recoge lo mejor de los años dorados del llamado diseño radical italiano. Lo hace combinando perfectamente el estilo informal de las entrevistas y el ensayo corto no exento de referencias teóricas o políticas. Cada contribución tiene un formato conciso y el conjunto es dinámico y nada pesado.

Desde hitos conocidos como la fundación de revistas como Casabella y Domus a la exposición referente del MoMA, Italy: The New Domestic Landscape en 1972, el conjunto de las experiencias italianas que revolucionaron la manera de entender el diseño, al arte y la arquitectura están aquí presentes: Sottsass y Branzi, Archizoom, Pistoletto, el grupo Cavart y la discoteca Space Electronic, el arte póvera y el Operaismo entre otros, es decir, las bases de lo que vino a ser una “utopía crítica” y de la que es posible todavía extraer no pocas lecciones hoy. La primera es el modo en que la búsqueda de una interrelación entre arte, arquitectura y diseño ha dejado a ser una preocupación hoy en día. Tenemos la Bienal de Venecia por ejemplo, convertida por otra parte en un escaparate para el comercio global, y que se alterna entre las ediciones de arte y arquitectura. Si bien uno de los artículos indaga en el momento de la creación de la Bienal de Arquitectura, la contextualización del impulso revolucionario y la confluencia de fuerzas entre la Trienale de Milán y la Bienal de Venecia de 1968 es especialmente iluminador sobre el espíritu de una época. La utopía interactiva de unión de arte, arquitectura y diseño puede verse en el llamado Grupo Cavart (literalmente “cantera” en italiano) y sus acciones colectivas de diseño ecológico. La cantera es, en este sentido, una metáfora para esa misma utopía crítica consistente no en construir ciudades ideales sino mejor erradicar la arquitectura y el urbanismo para liberar al hombre. Un utopianismo basado no en la adición sino en la substracción. “La cantera es un concepto de retirada, una metáfora de la retirada, (…) un hermoso y escénico espacio, nacido simplemente de haber extraído la tierra”.

Evidentemente esta interacción entre las artes tiene como principio uno de los conceptos más relevantes del periodo; environmentalismo. ¿Qué ha sido de todo esto? Es a través de esta noción expandida de environment (medio ambiente) que accedemos al ideario de Superstudio, el Sottsass previo a Memphis y también a la apropiación de la estética pop y asocciada a la cultura del consumo de  Archizoon. El texto de Pier Vittorio Aureli sobre el proyecto Non Stop City de Archizoom impresiona por la complejidad contextual y política en la que enmarca, no sin antes concluir que “su trabajo fue contingente en su tiempo, y no es posible actualizar su trabajo en un contexto contemporáneo sin distorsionar su significado original”. Este ensayo traza especialmente bien la conexión marxista de algunos de estos grupos llamados “radicales”: La influencia de Manfredo Tafuri está en la base de Archizoom, es decir, la voluntad del colectivo italiano de trasladar la teoría de la crítica de la ideología en la arquitectura a la práctica. Una de las magníficas contradicciones históricas en la que este Vol 1. abunda se sitúa en la recepción posterior de Tafuri de estos mismos experimentos radicales. En Arquitectura y utopia, Tafuri acusa a los grupos de Florencia como Archizoom y Superstudio de proponer un cansino remake de las vanguardias. La hostilidad de Tafuri al parecer dejó una huella marcada en tales grupos, lo cual supuso casi un acta de defunción o les acarreó a un cierto ostracismo en la valoración de la arquitectura italiana del momento para más tarde ser reconocida (a partir de 1990).

Pero además de decenas de historias como esta, este EP tiene otro añadido: su forma. Nada como el estudio holandés Experimental Jet Set para proponer una de las mejores combinaciones entre forma y contenido de los últimos años. No acaba ahí el asunto, pues Experimental Jet Set se encarga de contextualizar (y en parte comisariar) una selección de posters y carteles de Ettore Vitale, el diseñador “radical” al servicio del socialismo y operaismo y autor de una obra gráfica tan inteligente y precisa como todavía actual. En su texto “Socialism as a Graphic Language: Ettore Vitale”, contextualizan el imprescindible (y no muy conocido) ensayo de Regis Debray, “El socialismo y la imprenta: un ciclo vital”, New Left Review 46, donde el francés traza un apasionado recorrido histórico entre el arte de la imprenta y la búsqueda de la transformación social.

Finaliza este Vol 1. con una entrevista a Antonio Negri sobre la influencia de las publicaciones Quaderni Rossi, Classe Operaia, Contropiano en la acción política del momento y en la confluencia de estudiantes, trabajadores y academia. El ciclo se completa, y lo que esta publicación recoge acertadamente es el hecho de que las transformaciones sobre cómo queremos vivir (individual y colectivamente) llevan implícitas decisiones formales y estéticas que no pueden desligarse de una voluntad de transformación de la conciencia y de la acción política.








3/25/2014

Environment and Design, Rosa b magazine

Algunas imágenes del IDCA Design Conference en Aspen. "Making connections", 1978, business & industry. La hoja de Aspen como imagen en 1964. Arriba, los "panelistas".


Environment and Design
Nuevo número 5 de la revista online ROSA B.

Versión francés:   http://www.rosab.net/?lang=fr
Versión inglés: http://www.rosab.net/


ROSA B 5, Environment and Design, concebido por Peio Aguirre y Jeanne Quéheillard, aborda las relaciones entre la noción de environment (entorno/medio ambiente) y el diseño a partir de los encuentros de Aspen en 1970. Alrededor de los años 70, en Francia y a nivel internacional, en todos los países industriales, la preocupación por el espacio ambiental deviene en una cuestión primordial. Estos debates vienen a definir un principio de acercamiento lleno de tensiones teóricas y conceptuales, pues en ellos se cristalizan cuestiones económicas y políticas forjadas en la articulación operada entre modernidad y naturaleza.

En Francia, y en 1968, el Ministerio de Asuntos Culturales funda el L’Institut de l’Environnement, centro de formación y de investigación por una nueva enseñanza del urbanismo, la arquitectura, el diseño y la comunicación, con el fin de dar respuestas a los problemas de un “medio ambiente sensible”.

En 1970, el programa del IDCA International Design Conference en Aspen (el encuentro más importante a nivel mundial entre teóricos del diseño y sectores del desarrollo industrial) tomó como título el eslogan Environment by Design (medio ambiente a través del diseño). Respondiendo a la invitación del IDCA, la delegación francesa conducida por el diseñador Roger Tallon adopta una posición radical a través de una declaración leída por Jean Baudrillard. La declaración de la delegación francesa asociada a las reacciones y las manifestaciones de los estudiantes y los activistas medioambientales presentes va a marcar un giro decisivo en los encuentros de Aspen.

En 2008, en Gasworks (Londres), el artista Martin Beck recoge esta intervención y titula su exposición Panel 2: “Nothing better than a touch of ecology and catastrophe to unite the social clases…” Reutilizando elementos del encuentro de Aspen de 1970 y haciendo releer el texto de la delegación francesa en un bosque de Aspen, la instalación de Martin Beck permite, cuarenta años después, reajustar las referencias históricas y ponerlas en movimiento. El interés de Beck por las cuestiones de historicidad y su representación visual permite acercarnos a los debates sobre la relevancia del “entorno” y su momento de aparición, al mismo tiempo que mediante una recogida de elementos modernistas, éstos se reactualizan al confrontarlas con los nuevos problemas del posmodernismo.

Este número 5 de ROSA B toma la forma de una archivo, en tanto reactualización de documentos históricos que ponen en perspectiva los debates en curso sobre la fabricación de nuestro entorno circundante: una conversación con el artista Martin Beck sobre su proyecto Panel 2… y sobre las metodologías utilizadas en su investigación artística, principalmente la historia; el film documental Aspen 1970, dirigido por Eli Noyes y Claudia Well; los recuerdos de Aspen relatados por ciertos miembros de la delegación francesa; el artículo de Gilles de Bure Les sommets d’Aspen para la revista CREE; la entrevista a Sheila Levrant de Breteville por Benjamin Tong sobre la construcción del periódico The Special Edition of Aspen Times realizados por los estudiantes de CarlArts (Los Ángeles) en la edición siguiente de Aspen, 1971, son ahora puestos en el archivo de ROSA B; la entrevista a Monique Eleb sobre la fundación del Institut de Environnement en París y sus apuestas, acompañado de documentos publicados en la misma época,permiten aprehender la historia actual entre el entorno o el medio ambiente y la ecología. A la vista de la declaración de Jean Baudrillard en el contexto de los años 70, el sociólogo Pierre Lescoumes pone en perspectiva las ambigüedades de la economía verde y su duración en la producción industrial. La industria es de hecho un asunto primordial al que se enfrentan los diseñadores. Del desarrollo durable al greenwashing, las fronteras son estrechas y no cesan de problematizarse.


* ROSA B es una webmagazine concebida y coproducida por EBABX – École d’Enseignement Supérieur d’Art de Burdeos, y el CAPC musée d’art contemporain de Burdeos. ROSA B, dedicada a la investigación y a la reflexión, aborda las problemáticas actuales de la creación artística y el diseño. A través de cada número esta revista toma en cuenta las especificidades del medio digital. Ello permite en su forma y en su contenido la multidisciplinareidad, cruzando textos y contribuciones teóricas y producciones visuales y teóricas. Cada número de ROSA B está consagrado a un tema definido y discutido por un comité de redacción.