Que un libro de diseño gráfico tenga la
capacidad para generar una cascada de reflexiones y meditaciones acerca del
mundo material que nos rodea (similar a lo que un ensayo teórico o filosófico
puede producir) no es algo con lo que uno se encuentra todos los días. Que un
libro de diseño gráfico alcance un grado de identificación –para el que esto
escribe– con respecto a una actitud creativa y vital a la hora de enfrentarse a
la cultura textual y visual que nos rodea tampoco es habitual. Esta primera
monografía o retrospectiva del grupo de diseño holandés Experimental Jetset es
toda una caja de herramientas para diseñadores; no digo esto en el sentido de
que su credo del diseño gráfico deba ser abrazado sin remilgos (cada
diseñador/a es un mundo en sí mismo), sino en sentido de que esta práctica
material conforma un todo, una unión entre vida, pensamiento y obra.
Experimental Jetset lo conforman desde
1997 Erwin Brinkers, Danny van den Dungen y Marieke Stolk y, como no se cansan
de repetirlo, cogen su nombre del título de un disco homónimo de Sonic Youth,
“Experimental Jet Set Trash and No Star” (1994). También son conocidos como los
diseñadores que solo usan la Helvética (cosa que desmienten y demuestran en este
libro). El volumen en cuestión es todo un “artefacto” y merece la pena
describirlo. Statement and
Counter-Statement. Notes on Experimental Jetset (Roma Publications) es un volumen monográfico
que trata de rastrear toda la trayectoria de los holandeses. Formato de
bolsillo y un grosor considerable –¡hay que ver lo bien que aguanta la
encuadernación! – el volumen desentraña en sus 575 páginas el recorrido. El
contenido está dividido en una primera parte a color de fotografías y primeros
planos de printed matter donde nunca
ningún diseño puede verse en su totalidad. El lector tiene así un rastro de la
ingente cantidad de diseños realizados. Una segunda parte de imágenes en blanco
negro consigue distanciar el punto de vista y mostrar displays e imágenes de tipo más documental, pues Experimental
Jetset siempre se han caracterizado por espacializar
sus diseños gráficos.
En la zona central del volumen una
estructura de ABECEDARIO à la Deleuze da cuenta de conceptos clave en su obra y
pensamiento a través de un índice de fragmentos seleccionados por Jon Sueda y
sacados todos ellos de entrevistas realizadas en el pasado. (Experimental
Jetset argumentan que su modo preferido de hablar y escribir sobre su trabajo
consiste en responder a preguntas o entrevistas). Este volumen de por sí
generoso, se completa por dos ensayos de Linda van Deursen sobre el estudio de
Mondrian en París, y sobre la villa Tugendhat de Mies en Brno. También hay un
ensayo muy extenso de Mark Owens “The Power of Three” sobre bandas musicales de
rock que son un trío. La música y el rock vuelven a aparecer de la pluma de Ian
Svenonius –músico, crítico, escritor, gurú–
sobre la función y el rol de las letras. ¿Cómo entonces hay que leer este libro?
¿Pensábamos que era un libro sobre unos diseñadores?
Hay muchos libros dentro de este volumen
y todos ellos aspiran a una lectura adelante y atrás, y de atrás adelante –una
y otra vez, en repetidas ocasiones–, que es el modo de lectura dialéctica por
definición. Experimental Jetset no tienen miedo al modernism y tampoco les importa ser tachados de modernistas.
Recientemente, Owen Hatherley escribía en una nota con motivo de la muerte de
Zaha Hadid acerca de una profesión la cual ha devenido absolutamente
aterrorizada de sí misma y aterrorizada del modernismo. No es el caso de los
holandeses, para quienes la modernidad (modernism)
contiene todavía un impulso utópico (Bloch) a rescatar y desarrollar (a pesar
de las sonoras llamadas al “proyecto agotado” en el apogeo de la posmodernidad).
Experimental Jetset no le tienen miedo a la estética, ni a la totalidad.
Su práctica puede ser definida como
pop-marxista (¿una nueva categoría dentro del post-marxismo?), y sin ningún
miedo a ello se expresan sobre la importancia del materialismo y el diseño
gráfico como una práctica ante todo material, física, alejada de los credos
creativos de la nueva comunicación. Al mismo tiempo hablan de The Jam y la
cultura mod, Blow up de Antonioni, la
cultura francesa y el Situacionismo o Wim Crouwel. Hablan sobre porqué la
imagen tradicional de estudio de diseño, con directivos e internships y demás relaciones jerárquicas no encaja con ellos (su estructura es la de una trío de música
rock); hablan de do-it-yourself y la
educación sentimental de la infancia y la adolescencia con respecto a fanzines
y cómics. Hablan mucho, y se repiten. Pero como el propio título explica,
estamos ante un Statement y un Counter-statement, la inseguridad de un
pensamiento que se reafirma en la obstinada repetición de modos de hacer, en la
necesidad de afirmación y reafirmación.
Experimental Jetset son los únicos
artistas o pensadores que me he encontrado hasta ahora para quienes “El
socialismo y la imprenta: un ciclo vital” de Régis Debray es su texto de
referencia. (New Left Review nº 46)
(Resulta curioso, cuando menos, observar el modo en que funcionan las modas
teóricas y críticas en arte, diseño y arquitectura). En este ensayo de largo
alcance, Debray opone la “grafosfera” (la imprenta), a la “videoesfera” o “mediaesfera”
(el mundo digital o de la imagen), trazando de este modo la historia de la
cultura socialista y la importancia de la imprenta en ella. Debray sitúa la
crisis en el proyecto socialista en relación a esa alternancia de esferas,
entre la prensa y la pantalla. Una historia de tipógrafos, impresores, materia
prensada, copistas, maquetadores, administradores… Aunque Debray nunca mencione
la expresión “diseño gráfico”, su “grafosfera” puede leerse aquí como sinónimo
de “modernismo”. O al menos así lo entienden Experimental Jetset, quienes con herramientas
viejas y otras actuales no cesan de estar engranados en el interior de la línea
de producción del diseño gráfico.



