5/17/2018

Posmodernismo: comparativa Elvis vs The Clash



Buceando en las profundidades de la cultura pop se pueden encontrar analogías que parecen sorprendentes si no fuera por la adicción del pop a su propio pasado. El punk no fue en este sentido algo opuesto al pop, sino que el punk siempre estuvo a la cabeza del reciclaje del pasado, pues la retromanía comenzó con él. 

Esta portada del satirista punk Ray Lowry del álbum London Calling (1979) de The Clash directamente imita el primer LP de Elvis Presley para HMV (1956). El rock and roll prolonga sus mitologías mientras la parte gráfica sirve como un modelo o plantilla (template). La analogía de estas dos cubiertas es tan descarada que hace palidecer a cualquiera. Y sin embargo es la prueba definitiva de que la cultura de la posguerra en un momento dado dejó de mirar hacia adelante, en una secuencia temporal lineal, para volverse hacia la forma del loop o bucle.




5/08/2018

Los ensayos espectrales de Mark Fisher





     


La publicación casi simultánea de Los fantasmas de mi vida. Escritos sobre depresión, hauntología y futuros perdidos (Caja Negra Editora), y Lo raro y lo espeluznante (Alpha Decay), del desaparecido crítico y autor británico Mark Fisher, da lugar a ese acercamiento a su obra.




La reciente publicación de dos libros del británico Mark Fisher (1968-2017), crítico musical y cultural, viene marcada por su prematura muerte. Aquejado por esa enfermedad contemporánea que es la depresión, Fisher decidió marcharse a comienzos del año pasado. Se publican ahora, prácticamente a la vez, el segundo y tercer libro de este autor: Los fantasmas de mi vida. Escritos sobre depresión, hauntología y futuros perdidos (Caja Negra Editora, Buenos Aires), y Lo raro y lo espeluznante (Alpha Decay, Barcelona). Mark Fisher se dio a conocer en ambientes musicales y, progresivamente, en el ámbito de la crítica cultural en la pasada década gracias a su blog –y alias– K-punk. La salida en 2009 de su primer libro, Capitalist Realism. Is there no alternative? (Realismo capitalista. ¿No hay alternativa?, Caja Negra Editora, 2016), consiguió una importante resonancia en círculos artísticos –dentro y fuera de la academia– deseosos de religar la cultura popular y el arte experimental con una clara posición de izquierdas. La descripción de ese capitalismo realista estaba en sintonía con algunos de los síntomas descritos por autores como Fredric Jameson y Slavoj Žižek acerca del capitalismo tardío y el estado de la cultura, si bien Fisher se esforzó por llevarlos a su fase terminal a través de un exorcismo de sus propias ansiedades personales agudizadas por la educación, la burocratización y la salud mental.

Sus extraordinarias membranas para captar le permitieron hacer un diagnóstico totalizador del sistema económico global sobre el que no acaba de haber un consenso definitivo acerca de su nombre (posmodernismo, capitalismo tardío, neoliberalismo o tal vez realismo capitalista). Éste era un libro marcado por el término capitalismo en su portada, lo que hizo que muchas librerías lo etiquetaran dentro de la sección de economía. Desde luego, el libro de Fisher puede compartir estante con lo último de Yanis Varoufakis, pero estaría mucho mejor al lado de cualquier edición de Theodor W. Adorno o Walter Benjamin. La diferencia de Fisher con estos autores del Marxismo Occidental es que el británico hablaba de música, de las series de TV y del cine de la época en que le tocó vivir, esto es, de un nuevo comienzo de siglo impregnado por toda la cultura acumulada del “largo siglo xx”). El ansia de entendimiento de esa abstracción llamada “capitalismo” se traduce en él en una subjetivación recóndita de las referencias a nivel cutáneo y del sistema nervioso. Una sensibilidad reservada, íntima, aflora en la construcción de las oraciones. Su escritura demostró que la crítica no tiene por qué ser aburrida, sino que puede ser una intensidad llena de un lenguaje vibrante y ágil. Incluso puede llegar a ser pop sin ser banal; esto es, una escritura no académica que todavía ausculta el pulso a la producción cultural del presente, ya sea un disco de Dubstep o un blockbuster de un director de cine como Christopher Nolan. 

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5/04/2018

Historicismo y mercancía

 Dan Graham animó una vez a recuperar el pasado reciente como un “antiafrodisíaco”.

Creo que ahora la tarea del artista consiste en parte en resucitar lo recién pasado –ese periodo de tiempo hecho amnesia por la cultura mercantil – y aplicarlo como un “antiafrodisíaco” (según la frase de Walter Benjamin). La canción de los Rolling Stones “Yesterday Papers” –“Who wants yesterday’s papers? Who want’s yesterday’s girl? Nobody in the world” [“¿Quién quiere los diarios de ayer? ¿Quién quiere la chica de ayer? Nadie en el mundo”] – deja claro este aspecto antiafrodisíaco de lo recién pasado.  De acuerdo con Benjamin, “el progreso”, el científico y en última instancia el mito capitalista, se expresa en mercancías y en productos de moda los cuales producen un sentido de eterna novedad. Esto hace del progreso un objetivo mítico, a no ser alcanzado nunca, porque siempre hay algo nuevo que es reemplazado por la próxima novedad. Para Benjamin, entonces, el progreso es en realidad un estado de estasis. Y es esta estasis la que hace la recuperación al pasado reciente potencialmente subversivo. (1)

(…)

Silvia Kolbowski: ¿Cuán reciente es lo recién pasado?

Dan Graham: Bueno, para Benjamin es la última novedad antes de la siguiente novedad. En América eso parece venir por décadas: regreso al futuro, regreso al pasado. Por ejemplo, cuando la gente estaba atraída por la plenitud de los cincuenta, saltaban por encima de la actual lucha entre esos periodos. Descubrí eso cuando hice mi vídeo Rock My Religion y noté el interés de la gente por los sesenta. (2)


1. Dan Graham, “Legacies of Critical Practices in the 1980’s”, en Hal Foster (ed.), Discussions in Contemporary Culture, nº1, Dia Art Foundation, Nueva York, 1987, p. 89.
2. Ibid., 107.






The Rolling Stones

"Yesterday's Papers"

Who wants yesterdays papers
Who wants yesterdays girl
Who wants yesterdays papers
Nobody in the world

After this time i finally learned
After the pain and hurt
After all this what have i achieved
I've realized it's time to leave

Cause
Who wants yesterdays papers
Who wants yesterdays girl
Who wants yesterdays papers
Nobody in the world

Living a life of constant change
Every day means the turn of a page
Yesterdays papers are such bad news
Same thing applies to me and you

Who wants yesterdays papers
Who wants yesterdays girl
Who wants yesterdays papers
Nobody in the world

Seems very hard to have just one girl
When there's a million in the world
All of these people just can't wait
To fall right into their big mistake

Who wants yesterdays papers
Who wants yesterdays girl
Who wants yesterdays papers
Nobody in the world


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